Blog para expertos: LA TRISTE HISTORIA DE LA ETIQUETA ESPAÑOLA (I)

El principal pecado de gran número de las etiquetas españolas es su difícil lectura y comprensión y no digamos del diseño, al ser un producto de creadores artísticos a espaldas del producto, en  vez de diseñadores especializados en la proyección de marca.

Con tantos años de profesión e innumerables descorches tanto en la Guía Peñín como en distintos lugares, he tenido que fijarme detenidamente en un montón de etiquetas españolas para poder enterarme de lo que dice y así reflejarlo en mi cuaderno de catas. No se por qué, gran número de bodegueros son refractarios a ponerse en manos de profesionales del diseño de etiquetas, sumado al escaso interés por el packaging (diseño de la imagen de marca) y por el branding (crear un buen nombre para la marca). Prefieren gastarse en tecnología bodeguera  –generalmente sobredimensionada- que diseñar lo que primero el comprador va a conocer del vino: la etiqueta. Sostienen que lo primero es hacer un buen vino y en consecuencia  se venderá fácilmente. Craso error cuando en realidad ya muchos elaboran grandes vinos.  Siempre habrá un amigo que se lo puede hacer gratis o barato. Para estos menesteres siempre tendrá a un cuñado que conoce a un dibujante con vocación de pintor –de brocha fina, se entiende- que le dirá aquello de “voy a crear una etiqueta diferente, estoy harto de ver que la mayoría de las etiquetas son iguales”.  Frase lapidaria de quien desconoce la función de una etiqueta y es ser el instrumento comercial del vino y adaptarse a la regla de los equilibrios. Para estos francotiradores, la etiqueta es simplemente plataforma de promoción gratis, no como diseñador de etiquetas, que para ellos les suena mal, sino del artista. El argumento de la originalidad se estrella ante la presencia desmesurada de multitud de diseños alocados con nombres algunos ilegibles por  ese afán de nombres escritos a mano.

Tres cuartos de lo mismo sucede con las botellas. Un alto directivo de una multinacional del  vidrio me comentaba que las bodegas españolas son las que más demandan diseños raros de envases. Tanta rareza en los lineales de los supermercados genera confusión y acaban por no identificar al vino. Hay un afán de escapar de la botella bordelesa que se diseñó industrialmente en forma de cilindro para poder almacenarla horizontalmente y no para otra cosa. Muchos bodegueros suspiran por envases con culos estrechos y hombros anchos, cuellos sin gollete de difícil utilización del sacacorchos y pesadísimas botellas borgoñonas con un vidrio tan oscuro que impide saber si su contenido es blanco o tinto. Somos el país de la desmesura. Pasamos de hacer las peores etiquetas del mundo hasta los años 90, a los diseños actuales más pretenciosos y ambiguos.

EL BARROQUISMO DE LOS AÑOS SESENTA

En los años Setenta del pasado siglo abundaban  las etiquetas un tanto barrocas con alusiones góticas. Algunas con fondo de pergamino coronado por un escudo de armas con blasones -muchas veces inventado-  de sombrío origen. Los colores sepia y amarronados campaban por sus respetos.  En aquellos años también se pusieron de moda las etiquetas con banda cruzada siguiendo el modelo del “banda azul” del tinto Paternina, vino que en aquellos años se hallaba entre las cuatro marcas más prestigiosas de la Rioja. A comienzos de la década siguiente, aparecieron imitaciones del etiquetaje francés, con la típica ilustración gráfica del caserón de la finca rodeado de viñedo –que no existía- a modo de château bordelés.  En cuanto al envase  y al tapón, el panorama era más aldeano pues se confundía la botella tipo bordelesa que era más alta y esbelta con otra más corta y barata que se vendía en grandes volúmenes y, para mas inri,  producida por el monopolio francés de fabricantes de botellas. Siguiendo con el racanerismo de costes, se impuso un tapón de 40 cms. de longitud, frente a los 55 de las botellas francesas. La adherencia de las etiquetas era deplorable y era corriente que el papel tuviera los bordes separados o abombados. Era el resultado de unas máquinas etiquetadoras que, en muchos casos se sobreexplotaban, utilizándose colas adherentes no apropiadas. Sin embargo, en los años finales del siglo XIX y durante el primer tercio del XX, cuando los vinos se embotellaban en los puntos de destino en las delegaciones de las bodegas en Madrid, Bilbao o Barcelona, la apariencia de las botellas era mucho mejor pues se envasaba y etiquetaba a mano. Era un alarde de artesanía rematado con un encapsulado con lacre.

En los Ochenta fueron los catalanes los primeros en adoptar el modelo europeo aunque sin un estilo determinado. Los cavas y los tintos que hasta esta década dominaban el mercado catalán, dieron paso a un gran número de nuevas marcas de blancos con mejor empaque. Sin embargo, las autoridades autonómicas “invitaron” a traducir al catalán algunas de las etiquetas ya consolidadas y  “obligaron” a las nuevas a incluir texto en este idioma y la utilización de vocablos con apóstrofes de difícil lectura para el consumidor universal. Todo al revés, en vez de buscar caminos fáciles para la exportación, se inició una carrera de reivindicación política de la lengua catalana que solo sirvió para aumentar, solo ligeramente, el consumo en Cataluña y bajar en el resto de España.

 

RACANERISMO AL DISEÑO

En estos años, gran parte de la producción y diseño del etiquetaje nacional nacía de las imprentas riojanas especializadas en este capítulo adoptando un mismo patrón para todos sus clientes. El único alarde artístico consistía en retocar  manualmente o infográficamente alguna foto de las fachadas de las propias bodegas. Después nació un verdadero furor en dar un cambio al etiquetaje  por facilitar un nuevo aire de modernidad a las marcas pero siempre con el apunte y retoque impuesto por el cliente. Las bodegas más potentes se ponían en manos de diseñadores británicos y neoyorquinos cuyos trabajos mostraban ciertas actitudes conservadoras pero mejorando el balance en el posicionamiento de los textos, con hincapié en los tipos de letras y  tamaño de la caja de los distintos estratos de la etiqueta. Este trabajo -con honorarios elevados- aparentemente simple pero de gran peso  comercial en su estética, no fue realmente considerado por muchas bodegas que decidieron contratar a francotiradores del diseño nacionales, muchos de los cuales con innegables condiciones artísticas pero sin experiencia en la actividad de diseño de etiquetas. A comienzos de la década de los Noventa los primeros profesionales españoles especializados en los “coppy” publicitarios, comenzaron a trabajar en esta especialidad con cierta dignidad, imponiendo con cierta valentía sus reglas e impidiendo cualquier manipulación del cliente. Algunas de esas etiquetas fueron modelo de otras, no tanto por su impacto estético sino por su huella mediática debido a la calidad del vino y su puntuación en reseñas y críticas. Esa demanda de cambio en las bodegas, alentadas en parte por las agencias publicitarias que comenzaron a entrar en un sector algo perezoso en aquellos años en la inversión publicitaria, generó la proliferación de los citados francotiradores. La inexperiencia  de estos culminó por romper con elemento esencial de las etiquetas del vino, como es el conservar ciertas reglas clásicas o neoclásicas que no se dan en otros productos. Algo que sí respetaron no solo los británicos sino incluso los diseñadores americanos, pues gran número de etiquetas de vinos californianos responden a un sentido neoclásico de diseño respetando el equilibrio de textos, formas y dimensiones.

LA ABSURDA MODA DE LO VERTICAL

La gran “contaminación” del etiquetaje del vino español vino de la mano de las etiquetas verticales y estrechas buscando una plástica y una razón artística que solo lo sabe el diseñador. Nombres en vertical y en algunos casos troceados a lo largo de la etiqueta y la obsesión de la marca escrita a mano, en la mayoría de los casos ilegible. El colmo llegó a finales de la década de los Noventa con la adopción de términos latinos, algunos entorpecidos por la adopción dela “V” en vez dela “U”. Y la tozuda obsesión de buscar nombres de parajes geográficos sin tener en cuenta la belleza del nombre, unas veces por razones sentimentales, otras por entenderse que todo nombre tiene un porqué, cuando en realidad pocas veces la documentación de la bodega informa de las vicisitudes y fuentes de la marca.

Cuando uno viaja al extranjero y contempla nuestras botellas en las estanterías de las tiendas junto a las italianas francesas e incluso las del Nuevo mundo, vemos que quedan empequeñecidas por la claridad, limpieza,  armonía y sencillez de las extranjeras. Nombres escuetos, sólidos, sin balanceo ni una letra más grande que la otra. Un panorama desolador que viene a alimentar otro mal del vino español: la comercialización.

En el próximo capítulo expondré algunos ejemplos de lo que se diseña en este país y unos consejos para crear  la etiqueta ideal.

 

 

 

José Peñín

Acerca de José Peñín

José Peñín, 1943, Santa Colomba de la Vega (León). Es el escritor de vinos mas prolífico de habla hispana y uno de los periodistas y escritores más experimentado de nuestro país en materia vitivinícola, decano de la profesión y el más conocido a nivel nacional e internacional.Desde que creara en 1990 la “Guia Peñin”, es el referente más influyente en el comercio internacional de vinos españoles y la publicación en esta materia mas consultada a nivel mundial, lo que le convierte el más importante creador de corrientes de opinión en torno al vino. Viajero infatigable, ha recorrido casi todos los viñedos del mundo, a la vez es conferenciante, consultor, catador de reconocido prestigio, miembro de diferentes jurados internacionales con innumerables premios en su ejecutoria profesional que alcanza en la actualidad mas de 35 años en la actividad vitivinícola.
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47 respuestas a Blog para expertos: LA TRISTE HISTORIA DE LA ETIQUETA ESPAÑOLA (I)

  1. Josep dijo:

    Con el comentario de que los apóstrofes le dificultan la comprensión del vino catalán, me está diciendo que usted no ha salido mucho de su huerto, verdad? Serà això… Acaba de tirar per terra el valor de la seva “guia”; i a reciclar-se toquen ….

    • Mi respuesta no va dirigida solamente a Josep sino también a todos los que os ha llevado el corazón más que la razón como consecuencia de una lectura rápida de mi post.
      Estoy totalmente de acuerdo con vuestra defensa del catalán y en los términos que os expresáis, pero me pregunto ¿Qué tiene que ver esto con mi post? Lo que intento explicar es la inconveniencia (desde el punto de vista comercial cara al mercado global obviamente no catalán) de utilizar marcas difíciles de reconocer y memorizar a nivel internacional en una etiqueta ya sea en catalán, castellano, gallego o euskera. Pero lo que no he dicho en ningún momento es que se tenga que cambiar la lengua de la etiqueta. Existen bellísimas palabras en catalán, sonoras, de equilibrada arquitectura, fáciles de leer por todo el mercado global que, reseñadas como marca en una etiqueta, ayudaría a vender los vinos mucho más y mejor. Simplemente, que el nombre de marca sea de grafía clara (en el próximo capítulo hablaré de esto) y fonética fácilmente pronunciable por cualquier consumidor planetario. Y de igual modo sucede con las castellanas, algunas de nombres de difícil fonética como Sajazarra, Carraovejas o Avrvs que próximamente comentaré.
      Es una pena que los 37 –hasta ahora- comentarios solo vayan a machacar al mensajero cuando critica el escaso talento que existe en España –no solo en Cataluña- sobre el diseño de etiquetas que son la primera tarjeta de visita del comercio vinícola. Por todos son conocidas las dificultades de nuestro comercio exterior vinícola si nos comparamos con otros países con mayor experiencia comercial, como Italia. Sería deseable que estos comentarios aunaran esfuerzos para mejorar la condición comercial de la etiqueta. En el caso los apóstrofes, que en las marcas francesas hace tiempo que se han evitado (aunque todavía alguna etiqueta anda por ahí) y las tildes de las castellanas y portuguesas, obedecen a este objetivo comercial e informativo para un mercado internacional no local. Estos últimos hoy rotulan sus vinos con vocablos más internacionales pero sin renunciar al origen de quienes lo producen y su territorio. Incluso los mismos californianos recurren a términos latinos en bastantes marcas de sus vinos. ¡¡Por favor, que tampoco se interprete que abogo por maquillar la lengua catalana, sino por vender mejor la marca en catalán. Ya no hay mercado español, ni catalán, sino mercado a secas. Yo mismo soy una víctima del globalismo cuando mi apellido Peñin se convierte en Penín en todas las referencias internacionales; qué le vamos a hacer. A estas alturas no me voy a cambiar de apellido y, además, no soy un producto a vender.
      En cuanto a lo que comenté sobre la imposición del catalán en las etiquetas, fue – en su momento – una queja del propio sector y no la mía. Me he limitado a relatar un suceso que, por mi edad, conocí y escuché de los propios bodegueros catalanes. Pero lo que sí es cierto es que si fuera bodeguero me fastidiaría que me impusieran unas normas o reglamentos que mermen la comercialización de mis productos. Y lo digo también en referencia al reglamentismo de los Consejos Reguladores sobre tamaños de texto, referencias geográficas o tipos de suelos que se prohíben citar en la etiqueta trasladándola a la contraetiqueta. Basta mirar las etiquetas anglosajonas e incluso las latinoamericanas, todas ellas directas, sencillas y muy comerciales. Por encima de los factores emocionales, tradiciones y terruño no podemos olvidar que el vino es simplemente una mercancía de negocio.
      Espero que a la lectura del próximo capítulo queden resueltos algunos malentendidos.

      • AliBay dijo:

        Sí, tinc entès que el gewürtztraminer i el tokaji es venen poquíssim perquè no hi ha Déu que sàpiga com es pronuncien.

        A més és una imposició intolerable que a Espanya hi hagi 150 lleis que obliguen a etiquetar en castellà, hi estic d’acord.

      • Jordi dijo:

        Hablando de imposiciones, sepa usted sr. Peñín, que yo, modesto bodeguero de padres franceses, no puedo etiquetar mis vinos producidos y comercializados en España sólo en francés, porqué las leyes españolas me obligan a hacerlo en español.

        Por otro lado, con todo el respeto que siento por usted, su oficio y su saber, creo que ha rayado el ridículo cuando critica “la utilización de vocablos [en catalán] con apóstrofes de difícil lectura para el consumidor universal” afirmando que dificulta la exportación. Dígaselo usted a los señores del Château d’Yquem (que además, horror!, añade el acento circumflejo!), o a los del Barbera d’Asti Maestri Italiani o del Nebbiolo d’Alba Maestri Italiani; y que le expliquen las dificultades que tienen con la exportación.

      • Xavier Rull dijo:

        “utilizar marcas difíciles de reconocer”? Sr. Peñín, una marca arrelada a la terra és una bona marca. Només cal mirar els vins francesos o italians. I un vi que es diu “L’Ombra de l’Obac” és més fàcil de recordar que un vi que es diu “Bodegas Mario”, de manera que ajuda a posicionar i conèixer la marca. Dir el contrari és no entendre res de màrqueting.

  2. Josep dijo:

    En España, desde hace siglos, los ciudadanos de familias de matriz castellana tienden a consideran insoportable la mera existencia de otra lengua que no sea la propia, pues, durante siglos, en todos los regímenes, con mayor o menor descaro, se ha transmitido la idea de que sólo existe en España una lengua digna de tal nombre, que es la española por antonomasia. El resto, no serían más que vestigios, antiguallas, chapurreaos, dialectos, cuando no puras reinvenciones de los nacionalismos llamados periféricos.

    Cualquier pretensión de normalidad de estas lenguas ha sido percibida como una estupidez, una manía, una tomadura de pelo, un atrevimiento inaudito, una ofensa a los castellanohablantes, un ataque a España. El mito es antiguo, pero se renueva en cada generación. Francesc-Marc Álvaro cita, en su último libro, una entrevista de Baltasar Porcel a Laín Entralgo (joven falangista de primera hora y disidente después: sabio sembrador de concordia en el páramo del franquismo). En ella, Laín explica que uno de los objetivos, si no el mayor, del alzamiento de Franco era acabar con la cultura catalana. Sobre el intento casi logrado de genocidio cultural, la España democrática e intelectual no ha hecho la menor autocrítica. Al contrario, en un abuso argumental indigno del que lo usa, se ha repetido mil veces que la ley de inmersión escolar (discutible, pero democrática) equivale al genocidio cultural que ensayó Franco.

  3. Albert Yebra dijo:

    imponer su espanol les parece normal (hay muchisimas disposiciones en diferentes niveles de la administración que obligan e imponen su idioma imperial) siembargo cuando en Catalunya hacemos lo mismo resulta que es negativo. Menudos son; cómo podemos seguir en el mismo barco con gente como usted que desprecian nuestro idioma y lo ven como una “anomalía”, ustedes están enfermos de colonialismo en pleno siglo XXI.Esto deberá acabar pronto. La ñ si que es una anomalía y no la entienden ni los teclados universales. Cada vez somos más los catalanes que estamos a favor de irnos de este engendro que han construido a base ce conquistas e imposiciones que no respeta nada; está claro que no se puede ser español siendo catalán, además a españa no se apunta nadie, ni Gibraltar…es una realidad tan poco atractiva ni economicamente ni a nivel de calidad personal que lo único que podemos hacer es declarar la independencia e irnos
    Su localismo mesetario esta rancio y no puede beberse con normalidad

  4. Albert dijo:

    Noi, no en tens ni punyetera idea. Abans comprava les teves guies ara no les compraré més, i “convido” a tothom a fer el mateix.

    Saps el que us fot? que la gent no identifiqui NI PER UN MOMENT els vins catalans com a vins espanyols, AIXÒ ÉS EL QUE PICA…. doncs ho sento.. ja era hora que us doneu un bany de realitat…

    BENVINGUTS AL MÓN REAL… El problema no és la llengua catalana, ni als llibres, ni als diaris, ni a la TV, ni a les etiquetes, SOU VOSALTRES EL PROBLEMA. I SI ESPANYA NO COMPRA, QUE NO COMPRI… JA HO FARAN FORA… com va passar amb el cava que gràcies al vostre boicot van augmentar les exportacions…

    AMB AQUEST TEXT EN CATALÀ QUANTS CARÀCTERS EXTRANYS I VEUS? I SI NO L’ENTENS…BUSCA’T UN DICCIONARI…

    NO TRACTIS COM A PRIMERA OPCIÓ A ALGÚ QUE ET TRACTA COM A SEGONA OPCIÓ

  5. Not dijo:

    Peñín, por fin tiene la solución a las incomodidades de leer en catalán, ahora lo podrá hacer en un nuevo idioma llamado “aragonés oriental” (perdón por la dificultad las comillas) allí donde la gente por la mañana dice: bon dia, no como en Cataluña que decimos: bon dia, queda claro, la diferencia es abismal otro ejemplo, allí dicen: sembla que plourà, i en cambio nosotros decimos: sembla que plourà… señor Peñín que pretende?… Que pena.

  6. albert dijo:

    Sr. Peñín, hace un par de meses presenté una ponencia sobre packaging vinícola al Congreso Internacional de Diseño e Innovación de Cataluña (http://www.esdi.es/cidic/index.php?llengua=2)
    Bajo el título “Bottle Talks. Dos décadas de innovación y excelencia en el packaging del vino en España”, repasa la trayectoria de esta especialidad, su estado actual y sus perspectivas de futuro. Está colgada en http://bottletalks.net. El texto está en castellano, catalán e inglés. Espero que le interese. Y si lo necesita, no dude en usarla como fuente para sus artículos.
    Saludos.

    • jose Peñin dijo:

      Muchas gracias por el aporte. Me parece muy interesante por el magnífico trabajo de campo del autor. Todavía no entrado en el tema del diseño que dejaré para el segundo capitulo de mi blog sobre este tema. Es una fuente excelente.

  7. James Sackett dijo:

    Yesterday I sent a post and is not published? Why?

  8. José F. García dijo:

    No puc esperar a llegir la segona, tercera, quarta..etc part de aquest interessant exercici de tonteria!

  9. Ainet dijo:

    Aiiii, que n’ets d’incult, com el 90% dels espanyols, què us passa?? només sabeu llegir i escriure en castellà? i a sobre us enorgulliu?? quina llàstima de gent.
    Sr penyin, nos roban, nos insultan, niegan nuestra visible diferencia cultural, nos necesitan para subsistir y en vez de aprender nuestra lengua se mete con el etiquetaje de nuestros preciados, por todo el mundo, vinos… JAJAJAJA.
    Bébase un tinto que jo em veuré un Penedés.

    Salut.
    VISCA CATALUNYA LLIURE!!

    Podríais TODOS LOS ESPAÑOLITOS hacernos un favor y votar por nuestra independencia, ay, no, es verdad, que de alguien tenéis que vivir y rajar.

  10. Ray dijo:

    L’estretor mental lingüística forma part dels gens dels espanyols, no sé de què ens estranyem… No ha pensat, Sr. Peñín, que potser un cellerer català troba normal etiquetar en català sense que la Generalitat li hagi de dir res? És tot més normal i quotidià del que vostè suposa. Faci un tomb pel Priorat, pregunti i informi-se’n abans de tornar a pixar fora de test. (Per cert, qui té problemes amb les lletres és vostè, que ha de dir-se ‘guiapenin’ perquè Internet no reconeix aquesta grafia estranya i única que és la ñ. Rectifiqui, home, rectifiqui…)

  11. Guillem dijo:

    Veo que por la educación que ha recibido mantiene firme el ademán y siguen “despreciando cuanto ignoran”.

  12. Pingback: La trista història de la (in)cultura espanyola – Xavier Serrahima: el racó de la paraula

  13. Francisco Marti dijo:

    Sr. Penin,
    Es lamentable y produce verguenza ajena el despajo que utiliza para ridiculizar el etiqutaje en catalan. En cuanto a la invitacion-obligacion a que hace referencia deberia informarse de las mas de 500 (si 500) normas y leyes que oblogan al etiquetaje en espanol. Como puede ser tan igmorante y pensar que los apostrofes son exclusivos del catalan. Queda mas que patente su ultranacionalismo espanol y su odio a las “otras” molestas lenguas del estado. Patetico !!!

  14. dani dijo:

    gracias,le hablo en castellano,porque usted és tan inculto que solo sabe una lengua,yo tengo 3,però mi lengua principal és el catalán,no necesitamos que gente como usted,tan cerrada i provinciana compre nuestros vinos etiquetados en catalán,por tanto ,no se esfuerze,de hecho no necesitamos el mercado español,para vender cava i vino,el mundo és myu grande i la incultura muy frecuente……
    saludos

  15. Jordi dijo:

    Los vinos espanoles que etiqueten en castellano
    els vins catalans etiqueten en catala
    USTED Y SUS VINOS PADECERAN UN GRAN BOICOT EN CATALUNYA
    FREE CATALONIA

  16. Juanmi dijo:

    Me parece increible que se diga que al poner los textos en catalan esto implique “utilización de vocablos con apóstrofes de difícil lectura para el consumidor universal”. Yo no soy francés y cuando compro una botella de vino frances está etiquetada en ese idioma, ¿y que problema hay?. Un buen vino es bueno esté escrita la etiqueta en catalan, sea de color rojo, esté en vertical o horizontal, la botella grande o estrecha … Cada uno etiqueta como quiere, envasa como quiere y después el consumidor decide.

  17. Jordi Puig dijo:

    Como catalan i consumidor de buenos vinos, que tiene que ver que este se etiquete en catalan o en magiar?
    Su problema Sr. Peñín es que Vd. como buen español odia todo lo que huela a catalan i no por su calidad sinó solo por ser catalan.
    Eso nosotros lo sabemos desde hace unos 400 años y no nos sorprende, por eso ya hace muchos años que exportamos nuestros productos etiquetados en catalan a todo el mundo i tenga la certeza que en ningún otro sitio del mundo nadie nos trata con el odio racial que lo hacen Vd. y resto de racistas hispanos.
    Que le aproveche todo el vino etiquetado únicamente en castellano ( el español es una quimera) que Vd. se pueda beber.

  18. Gerard dijo:

    Visca els vins catalans! Mmmmmh, quin bon gust que tenen…

  19. Jorge dijo:

    “Sin embargo, las autoridades autonómicas “invitaron” a traducir al catalán algunas de las etiquetas ya consolidadas y “obligaron” a las nuevas a incluir texto en este idioma y la utilización de vocablos con apóstrofes de difícil lectura para el consumidor universal.”

    Claro, el consumidor universal habla en español y lo lee perfectamente. Vete a hacer política a otra parte. Has quedado bien retratado.

  20. AliBay dijo:

    Rectifico, no ha esborrat el meu comentari anterior. A tal senyor, tal honor.

  21. AliBay dijo:

    Vaja, quin paio més demòcrata que esborra els comentaris que, total, només volen ajudar els escanyols a vendre més vi.

  22. Pere H dijo:

    Sin embargo, las autoridades autonómicas “invitaron” a traducir al catalán algunas de las etiquetas ya consolidadas y “obligaron” a las nuevas a incluir texto en este idioma y la utilización de vocablos con apóstrofes de difícil lectura para el consumidor universal.

    Y digo yo….¿Por esa razón no cree que todos los vinos españoles deberían etiquetarse en Inglés? Hay que ser analfabeto amigo!!!!

  23. Domènec dijo:

    Sr. Peñín. Una pregunta. Lo que afirma sobre el etiquetaje en catalàn, se lo piensa o se lo han dicho? I quien quiere vender vinos a Espanmya, si no damos el abasto de vender al mundo, que sí entiende el catalàn? Los españoles ja teneis suficiente con el rioja i el valdepeñas i otros. Demuestra tus afirmaciones, de lo contrario, calladito estaràs más wuapo.

  24. Albert dijo:

    Muy desafortunado el párrafo criticando la etiquetas en catalán. Como si para el resto del mundo fuera muy fácil leer la letra Ñ, que no la tienen más que los españoles, o la â francesa, pero en fin, ya sabemos que si los vinos catalanes vendes menos en españa es por culpa de las opiniones nacionalistas españolas que suelen ser anticatalanas como la suya y que solo buscan fomentar el boicot a lo catalan.

  25. Joan Maria Camprodon i Calveras dijo:

    Los nombres de vinos italianos también llevarán apóstrofes, digo yo. Y los franceses (tierra de vinos excelsos; seguro que Vd. lo admite), no digamos: apóstrofes, acentos graves y circunflejos, c cedillas, etc. Ningún consumidor universal conoce todos los idiomas, aunque con un buen bagaje cultural y unas gafas se solucionan estos pequeños problemillas de comprensión.

    Y en cuanto a la claridad y legibilidad de la letra, es que me lo ha puesto a huevo. ¿Por qué no se aplica Vd. el cuento en su blog?

  26. aragonesoriental dijo:

    Igual que los franceses etiquetan en francés los alemanes en alemán y los americanos en ingles usando apóstrofes, lo normal es que los catalanes etiquetemos en catalán y lo españoles lo hagáis en castellano. No se ha que viene este arrebato de nacionalismo español en un blog de vinos.

  27. Andreu dijo:

    Señor Peñín. La excusa del apóstrofe es, como mínimo discutible. Si ese apóstrofe es catalán complica al consumidor universal, pero si el apóstrofe es italiano o francés, no es un problema, ¿verdad? Ruego reflexione esta afirmación, porque no sólo es sorprendente sino insultante para alguien que sabe perfectamente que un apóstrofe no es más que una grafía. No complica la pronunciación para nadie. No conozco a ningún amigo británico que tenga problemas en pronunciar “ristorante l’anima” o “l’école” cuando en sus viajes se topa con semejantes problemas.
    En cuanto a la obligación de etiquetar en catalán, el código de consumo obliga al etiquetaje como mínimo en catalán. Por tanto, formalmente no hay impedimento para que nadie etiquete en castellano, de la misma manera que hay empresas catalanas que etiquetan en inglés cuando se trata de exportaciones. Espero que publique esta humilde aportación al debate.

  28. Un poco de por favor dijo:

    Parece mentira que alguien supuestamente culto, formado y viajado, diga tantas tonterías en tan poco espacio movido por su nacionalismo español.

    Seguro que algún amigo tarde o temprano se atreverá a decirle (para eso están los buenos amigos) que está haciendo el ridículo y poniéndose en evidencia. Espero que le haga caso. Si no fuera así, el tiempo pone todas las cosas en su sitio, entre ellas el constante aumento de las exportaciones de vino catalán allí donde no existe el nacionalismo español: el resto del mundo.

  29. Jordi dijo:

    “la utilización de vocablos con apóstrofes de difícil lectura para el consumidor universal”

    Porqué al final, qué lenguas utilizan vocablos con apóstrofes? El francés? El inglés? Y que idiomas son esos?

  30. Ivan.N dijo:

    Senyor Jose Peñin, (doni gracies que no li dic Josep Penyin, com faria vostè), hauria d’estudiar mes idiomes, i aprendria que les llengües universals no es basen pas en el Castellà, i que pot trobar apòstrofs i altre “coses” Catalanes en altres llengües, com l’Italià, el Francès, l’Anglès, li repeteixo, l’Anglès, el Castellà antic, i torno a repetir, el Castellà antic, etc..

    Però no em molestaré en mirar d’explicar-li perquè els Catalans i la nostre llengua es tan valida com qualsevol altre, ja sabem de sobres que vostès, els Espanyols, no voleu raons, simplement voleu que els Catalans desapareguem, porteu molts anys fent-ho.

    I com suposo que no es rebaixarà a voler entendre lo que li dic en la meva llengua, una llengua mes antiga que el Castellà, parlada des de fa mes de mil anys a Catalunya, li diré en la seva perquè m’entengui.

    Quien se pica, ajos come!

  31. Johannes dijo:

    Ich verstehe nicht Spanisch | I don’t understand spanish (ENGLISH HAS ‘APOSTROFES’)

    you are fucking funny, dude!!! is this post a joke?

    Paella olé olé Oficina de sin empleo torros olé olé No MONEY to comprar Vino Don Simon

    Visca Catalunya!

  32. AliBay dijo:

    Això li ha passat després d’una ressaca de vi Valdepeñas, de vi Rioja o Jerez o de vi Don Simón? Qualsevol consumidor internacional troba molt complicat també la N amb barret, el so esquerdat de la J castellana o les mosques sobre les vocals.

    Vaja, ho dic perquè no sigui cas que perdin alguna venda per culpa de no ser prou internacionals.

  33. RJF dijo:

    Señor Peñin, antes de escribir se tiene que pensar y conocer sobre lo que se escribe. Y no duda que usted entienda, y mucho, de vinos. Pero me pregunto si antes de escribir esta entrada no ha pensado usted que si las bodegas catalanas etiquetan en catalán será porqué la mayor parte de su vino se consume en Catalunya donde todos entendemos y hablamos el catalán. De hecho, las bodegas que venden fueran, o etiquetan en catalán y castellano o solo en castellano. Además, usted mismo reconocen que rechazan lo catalán por motivos lingüísticos, porqué no respetan nada dentro de España que no sea en castellano. ¿Y que se inventa de los apóstrofes? Existen en muchas otras lenguas, no como la Ñ, que sales de España y nadie sabe como se pronuncia esta rareza.
    Un saludo.

    • Albert Yebra dijo:

      Sr. Penin boina aparte, el provincialismo y localismo mesetario que le invade impregnado de un nacionalismo espanolista rancio sin duda merece una reacción; su adversión a lo catalán muy propia de los suyos ya aparecía en algunos de sus comentarios de hace algunos años sobre los vinos de Catalunya pero ahora al hacerse mayor aparece que chochea y le pasa como a otro “ilustre” que apareció en el balcón de Salamanca y hablo de “derecho de conquista” no hace tantos años…el español no es el inglés y con la boina y con la ñ no puede hablarse de universalismo, además ser universal es entre otras cosas respetar a las minorias y no la estupidez que trasladan sus lindezas.
      Ya he propuesto que quizás sea necesario dejar de presentar muestras a su “gloriosa” guía en su edición de 2014…que lo piensen las bodegas catalanas porque no merece otra cosa que el despreció (para la de 2013 ya se han catado muchos según me han hecho saber) ese tono colonial que usan da asco y repugnancia en pleno siglo XXI. Hable en inglés hombre que no tiene la ñ que no la entiende nadie y déjese de despreciar a los demás idiomas. A la mierda su imperio (se lo digo en su espanol “universal”)

  34. Francesc Mortés dijo:

    Estimado sr. Peñín:

    Permítame una obviedad.

    Usted es libre de adquirir vinos etiquetados en catalán o no, igual que un servidor lo es de adquirir su Guía.

    Cordialmente,

    Francesc Mortés

  35. Oriol dijo:

    La rareza tipográfica de los apóstrofes en francés dificulta su presencia en el mercado universal?

    • Château Lafite dijo:

      No, el problema son los circumflejos y las “ng” de Champagne. Menudo cazurro estas hecho, Penin.

  36. Marta dijo:

    No hay menos universal que el hispanocentrismo de sus comentarios. Afortunadamente, la mayoría del pueblo catalán ha empezado el camino para ser un estado libre que nos permitá ser libres y podernos relacionar sin las interferencias del estado español y de opiniones indocumentadas como la suya. Catalunya, próximo estado europeo. Se lo enviaremos en una etiqueta para que le quede más claro.

  37. Carlos dijo:

    muy buen artículo,dedicado a uno de los talones de aquiles de nuestros vinos

    • Xavier Rull dijo:

      “las autoridades autonómicas “invitaron” a traducir al catalán algunas de las etiquetas ya consolidadas y “obligaron” a las nuevas a incluir texto en este idioma y la utilización de vocablos con apóstrofes de difícil lectura para el consumidor universal”
      Sr. Peñín:
      El francès fa servir apòstofs i no veig que vostè ho consideri un impediment per a qualsevol espanyol que vulgui tastar un vi. Oi?
      O és que el que li molesta és que alguns usem la llengua catalana, més que no pas els apòstrofs per ells mateixos? Farà com aquella dona d’un supermercat a Madrid que criticava l’etiquetatge en català fins que la caixera li va dir que era portuguès, cas en què va respondre “Ah, entonces es diferente”.
      Si és així, sisplau digui-ho clarament. Així fora mitges tintes i que quedi clar què pensa vostè de gent com jo, conciutadà seu. Així sabré a què atenir-me.
      Gràcies.

  38. Me ha gustado mucho el comentario.
    En mi opinión no es nada fácil encontrar un modelo de etiqueta que de alguna forma exprese el tipo de vino que contiene la botella, con mayor motivo tratándose de vinos artesanales de producción limitada.
    A veces pienso que nos complicamos demasiado la vida en hacer una etiqueta pensando que va a destacar sobre las demás cuando a lo mejor en realidad provoca un efecto contrario.
    Creo que la sencillez y claridad de contenidos podría ser un buen ejemplo.
    ¿Cree que la gente compra el vino por la etiqueta y por el tipo de botella?

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